¿Derechos de Imagen protegidos vía Marcas?

El reconocimiento social no solamente por los logros deportivos, sino a nivel de influencia en el mercado, ha hecho que los atletas de alto rendimiento busquen alternativas para auto financiarse gracias a sus resultados en las canchas que ha permitido valorizar una imagen como personas honorables y respetables por la sociedad.

Las agencias de publicidad y las empresas privadas o el estado, realizan campañas publicitarias en las que utilizan diferentes estrategias comerciales encaminadas a lograr ciertos objetivos. Entre esos objetivos está, por ejemplo, posicionar una marca, dar a conocer un producto o servicio, o aumentar las ventas de un determinado producto o servicio. Dentro de esas estrategias se tiende a utilizar la imagen de personas reconocidas. Hoy en día, los deportistas se han convertido en verdaderas celebridades, y cada vez es más llamativo asociar su imagen con diferentes empresas, productos, servicio y/o marcas.

La utilización de la imagen de algún deportista en el ámbito publicitario, no puede ser tomada a la ligera y desconocer así sea poca pero estricta reglamentación sobre la materia. En muchos casos debe contar con todas las autorizaciones para no vulnerar los derechos del deportista. Un ejemplo de lo importante que es contar con la autorización para utilizar la imagen de un deportista, se puede apreciar en el caso del uso no autorizado de la imagen del máximo basquetbolistas de la historia de la NBA, Michael Jordan. Quien le dio una “lección” muy valiosa al supermercado Dominick’s en Chicago, por uso indebido de su imagen en una campaña publicitaria. La Corte Federal de la ciudad de Chicago, decidió el día 21 de agosto de 2015 condenar al pago de 8.9 millones de dólares a Dominick’s por el uso indebido de la imagen y el nombre del ex jugador de los Chicago Bulls. Luego de conocido el veredicto, Jordan afirmó que lo relevante no era el dinero, sino que realmente la protección de su imagen y su nombre por los cuales ha trabajado por más de 30 años.

Las piezas publicitarias, en las cuales se pretenda utilizar imágenes de deportistas, suelen requerir la autorización del titular de dichos derechos para su uso comercial. Por esto, el utilizar la imagen de un deportista en una campaña publicitaria y no contar con su autorización puede generar un riesgo innecesario y costoso para los empresarios, que se puede evitar cumpliendo con todos los requisitos legales para el uso de imagen sin tener que abandonar los objetivos de la campaña publicitaria.

Otro de los aspectos para tener en cuenta y que se ha hecho común en Colombia, es que deportistas de alto rendimiento, tales como Falcao García, James Rodriguez, Mariana Pajón, Nairo Quintana y entre otros; se han presentado ante la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) con el objetivo de registrar su nombre como marca.

Esto debe observarse ante lo dispuesto en la Decisión 486 de 2000, que otorga protección a marcas, y que se ha venido entendido que gracias a su posicionamiento en el mercado los nombres de los deportistas pueden representar productos y servicios de la Clasificación NIZA, que puede en algún momento confundir a lo que se protege por vía derechos de imagen. Razón por la cual es erróneo pensar que los derechos de imagen se protegen vía derecho marcario.

Los dos derechos pueden convivir, pero el segundo (marca) se vuelve más específico porque entra a proteger alguna materia en sí gracias al principio de especialidad, es decir a una o varias líneas de negocio, protegida por el deportista que, en su mayoría lo hacen bajo la categoría de servicios publicitarios y/o productos de carácter deportivo.

Por ello, es común que existan cuadernos marca Mariana Pajón, ropa deportiva para ciclismo Nairo Quintana, servicios de enseñanza de fútbol Falcao García y en fin un desarrollo de marketing deportivo amparado bajo los derechos de propiedad intelectual que ayudan a fortalecer los negocios de deportistas y entes que se lucran gracias al reconocimiento y estatus que logran los atletas a través de la historia.

Escrito por: JUAN CARLOS SALAZAR CAMARGO – Abogado en Propiedad Intelectual

La protección de algunos atributos de la personalidad en el derecho de marcas

 

 

Colombia es un país con una inmensa riqueza cultural y deportiva, reflejada en el gran número de colombianos que con el paso de los años han venido consolidando su nombre y representando a nuestra Nación ante el mundo entero, logrando llevar el nombre de nuestro país a lugares donde antes no se conocía.

Estos personajes no son ajenos a la Propiedad Industrial, puesto que son sujetos activos del uso de su nombre e imagen como marca a la hora de vender un producto o un servicio determinado.

Actualmente el uso de nombres de personajes famosos ha sido una estrategia empleada por las grandes industrias para promocionar y consolidar sus marcas e incrementar sus ingresos, especialmente las que forman parte del sector de la moda, deporte y belleza.

De esta manera, y con el fin de evitar la explotación no autorizada de algunos atributos de la personalidad de personajes o personas jurídicas reconocidas, se dispuso en el artículo 136 literal e) de la Decisión 486 de 20002, la prohibición del registro de signos que afecten el prestigio de persona jurídicas, con o sin fines de lucro, o personas naturales, en especial, tratándose del nombre, apellido, firma, título, hipocorístico, seudónimo, imagen, retrato o caricatura de una persona distinta del solicitante o identificada por el sector pertinente del público.

Esta norma no busca únicamente crear exclusividad sobre el uso de un nombre, sino proteger la identidad de una persona o sociedad, cuando estas son reconocidas por el público. Adicionalmente, esta protección se extiende a figuras como la firma, el título, el hipocorístico, el seudónimo, la imagen, el retrato, la caricatura o cualquier otro medio por el cual una persona pueda ser distinguida en la sociedad.

Bajo este supuesto, se faculta al personaje público para oponerse a la solicitud de signos que contengan su imagen, nombre y demás atributos de su personalidad, o personería, presentadas por terceros cuando no tengan la correspondiente autorización de uso. Ello siempre que la misma genere riesgo de asociación o confusión en el consumidor, sobre los productos y servicios a distinguir.

Esta herramienta ha sido utilizada por parte de diferentes grupos musicales como Bomba Estéreo y Chocquibtown, quienes han defendido su reconocimiento en el marco de procesos de oposición frente a terceros que han buscado aprovecharse de su reputación; para dichos efectos han debido probar su reconocimiento en el mercado colombiano y la afectación eventual a su identidad o prestigio por el signo a registrar, dada la asociación de los mismos al grupo musical como origen empresarial.

De otra parte, los herederos de dichos personajes también cuentan con herramientas que les permiten salvaguardar el prestigio de sus familiares cercanos; en este sentido, pueden solicitar directamente o autorizar a un tercero para que lo solicite el registro de dichos signos como marca, u oponerse a los mismos cuando sean solicitadas por parte de un tercero. Ello siempre que la solicitud se presentada en coparticipación por la totalidad de los herederos que acrediten su calidad mediante el registro civil de nacimiento, aun cuando no se haya llevado a cabo el trámite de sucesión.

Para ilustrar lo anterior resulta del caso citar el Expediente 13285655, en el cual se concedió como marca el signo “Jairo Varela”3 (nominativa), a favor de los herederos del reconocido artista y fundador del Grupo Niche, quienes la solicitaron para identificar productos y servicios tales como discos de música, gestión de negocios musicales, y difusión y producción musical.

Podemos concluir entonces que puede registrarse como marca el nombre completo de una persona natural (compuesta por sus nombres y apellidos), su seudónimo, su firma, su caricatura o su retrato, entre otras, siempre y cuando sean distintivos y no generen confusión o riesgo de confusión en el público consumidor; esto cuando no afecte la identidad o prestigio de personas naturales ajenas al titular, salvo que se cuente con el consentimiento del mismo o de sus herederos.

Fuente: http://www.sic.gov.co/ruta-pi/noviembre22/la-proteccion-de-algunos-atributos-de-la-personalidad-en-el-derecho-de-marcas

Michelin se sube al ring y pelea por su marca en tribunales internacionales

 

 

Ante la Organización Mundial de Propiedad Intelectual (OMPI) la multinacional recuperó el nombre de dominio rutamichelines.es. La demandada fue Martina Barth, domiciliada en Gochsheim, Alemania.

La pelea por las marcas en internet no para. Todos los días llegan demandas de diferentes partes del mundo de diversas empresas que intentan recuperar de manos no muy santas sus nombres de dominio.

Y este es el turno para Michelin. Esta empresa presentó la demanda directamente en España por un nombre de dominio que culmina con las iniciales de dicho país.

En el proceso, los abogados de la multinacional tuvieron que mover toda su artillería para hacer respetar el uso de su nombre en internet.

¿Qué alegatos presentó Michelin?

La compañía demostró estar presente en España desde 1909 y con la actividad de fabricación de neumáticos, formación en la industria de neumáticos, desarrollo económico y publicación de guías de viajes.

Según los documentos, Michelin es titular de las siguientes marcas con efectos en España:

(i) Marca de la Unión Europea denominativa Michelin y registrada el 14 de mayo de 2009

(ii) Marca española denominativa Guía Michelin registrada el 26 de junio de 2003

(iii) Marca de la Unión Europea denominativa Michelin registrada el 17 de abril de 2015

(iv) Marca de la Unión Europea denominativa Michelin registrada el 13 de marzo de 2008

(v) Marca Internacional denominativa con efectos en España Michelin registradas el 11 de junio de 2001

(vi) Marca Internacional denominativa con efectos en España Michelin registrada el 1 de diciembre de 1980

(vii) Marca internacional denominativa con efectos en España Michelin registrada el 6 de mayo de 1991.

Asimismo, agregan los expedientes, la multinacional es titular de los nombres de dominio: michelin.es, michelin.com, viamichelin.es, michelin.co.uk. Todos ellos han sido registrados en fechas anteriores al registro del nombre sobre el que versa esta controversia.

Es que, según los documentos conocidos por Dinero, el dominio fue registrado tan solo el 22 de noviembre de 2016, tal y como ha acreditado la multinacional.

Además, a través de este nombre de dominio la demandada, es decir, Martina Barth, domiciliada en Gochsheim, Alemania, comercializa calzado y bolsos, no constando ninguna autorización por parte de la multinacional.

Los expertos de la Ompi incluso explicaron, en relación con el registro del dominio de mala fe, que el vocablo «michelín» se encuentra en la actualidad en el Diccionario de la Real Academia Española para referirse a una lorza o pliegue de gordura.

No obstante, la adición a ese término de la palabra «ruta» evidencia un interés especial por parte de la demandada de asociarse con la marca notoria de la multinacional.

“A este respecto, la adición del vocablo «ruta» no solo no evita su confusión, sino que se halla dirigido a crear entre los usuarios la creencia errónea de que el dominio en disputa mantiene algún tipo de vínculo con la demandante. Esto es especialmente relevante teniendo en cuenta que dentro del negocio de la demandante está la elaboración de la Guía Michelin, nacida en el año 1900 en la Exposición Universal de París para dar información sobre las estaciones de servicio, mecánicos, talleres y gasolineras; en la actualidad ha llegado al mundo digital contando con sitios web como el dominio, titularidad de la demandante”, explican los reportes de la Ompi.

Fuente: http://www.dinero.com